Si usted ama realmente a su niño y haría cualquier cosa por él, entonces una de las mejores cosas que puede hacer para que sea realmente feliz es amar su madre/padre.
Cuando un niño ve el respeto y amor que un padre tiene por el otro—cuando oye cosas como: "vamos juntos y compremos flores para Mamá" o "Esperemos y cenemos juntos cuando Papá viene a casa"—le damos al niño un sentido increíble de seguridad, pues sabe que las dos personas más importantes en su vida están en la armonía entre sí. También esto constituye un ejemplo viviente: "Si mi madre respeta a mi padre y mi padre respeta a mi madre, cuánto más yo, como hijo, debo respetar a mis padres."