Bueno, pues el más memorable de sus cumpleaños (el dice), se me ocurrio esperarlo desnuda en la cama con un bote de crema chantilly y un frasco de cerezas.
Le dije "aquí esta tu pastelito de cumpleaños"
Pues fue un desastre! cuando presionó el bote de crema (que sale a presión y los hombres son medio babosos para esas cosas) se hizo un batidero, los dos acabamos muertos de la risa y limpiando la recamara, lavando el endredón y al final nos acostamos a ver una película.
tan, tan.
De allí en más prefiero regalarle camisas o perfumes, y siempre queda satisfecho.