Cantidad de envíos: 4004 Fecha de nacimiento: 16/08/1967 Edad: 44 Localización: México pais: Fecha de inscripción: 04/07/2008 Puntos: 3697
Tema: EL TRAMPOLIN DE LA VIDA Mar 19 Ago 2008, 9:59 am
La vida está compuesta de ciclos, etapas y momentos, unos más suaves o agradables que otros... y cada uno de ellos representa la oportunidad de aprender, crecer y madurar esencialmente. A través de estas experiencias podemos reflexionar y reconectarnos con nosotros mismos y con las herramientas que se encuentran guardadas en nuestro interior. Al mismo tiempo, la mayoría de las veces, la dificultad que enfrentamos nos lleva a recordar la presencia de Dios, a reafirmar nuestras creencias, a rescatar el valor de los afectos en nuestra vida, a movernos suavemente hacia el punto medio o, simplemente, a ubicarnos de nuevo en el presente, para reconocer que estamos vivos.
Son muchas las situaciones que le causan dolor al ser humano. Algunas de ellas nos hacen perder la dirección y las ganas de vivir, haciendo que nos enfrentemos al dolor, a la apatía, a la indolencia, al desánimo y hasta a la depresión. Lo más importante, en esos momentos, es recordar que podemos caer y experimentar la pérdida temporal del sentido y la dirección que llevaba nuestra vida… pero luego, tenemos que reunir la fortaleza, el valor y la determinación que nos haga falta para levantarnos y comenzar de nuevo.
La mayoría de las veces el dolor y la afectación que sentimos nos impide tener la claridad mental necesaria para analizar la situación con objetividad y ver un poco más allá para descubrir la solución. Por esta razón, es importante abrirnos a la sugerencia o al comentario positivo que nos haga un buen amigo, esa persona que nos quiere incondicionalmente y que tiene la serenidad y la claridad mental, por encontrarse afuera de la situación, para percibir la posible salida o respuesta que tanto necesitamos.
Ábrete al proceso de aprender y sanar, date el tiempo suficiente para reconocer cuál es la lección pendiente por aprender. Cuando no lo hacemos, el dolor se convierte en rabia, resentimiento, tristeza profunda, desánimo, rebeldía o depresión. Construye una vida nueva y mejor, con dignidad, valor, responsabilidad, alegría, fuerza y fe. No olvides que son los momentos difíciles los que más nos enseñan. ¡Superarlos y usarlos como un TRAMPOLIN para impulsarnos hará la diferencia!
Cantidad de envíos: 7841 Fecha de nacimiento: 10/02/1962 Edad: 50 Localización: Estado de México pais: Fecha de inscripción: 28/07/2008 Puntos: 8099
Tema: Re: EL TRAMPOLIN DE LA VIDA Mar 16 Dic 2008, 3:51 pm
Gracias Mel, es verdad en muchas ocasiones nos es tan facil empaparnos de loas malos sentimientimientos, en la autocompasión a fin de estancarnos en nuestro dolor y no ver que casa caída por más dolorosa que sea, nos da la oportunidad de levantarnos y dirigir nuestra vida a donde querramos, de darle un nuevo significado.
Esto es porque nos da miedo reconocer errores, nos da miedo percatarnos que somos seres inperfectos y que por esa razón tenemos en nuestras manos un tesoro maravilloso por descubrir, nuestro verdadero yo, que posiblemente perdimos en una esquina de nuestro andar en un camino que pensamos el correcto o que siemplemente no nos dimos cuenta que la traimaos con nosotros mismos.
Cantidad de envíos: 4706 Fecha de nacimiento: 26/11/1975 Edad: 36 Localización: mexico pais: Fecha de inscripción: 28/04/2009 Puntos: 5841
Tema: Re: EL TRAMPOLIN DE LA VIDA Jue 17 Jun 2010, 3:00 pm
Rescatando este post que no habia leido
Mel que interesante trampolin
y la verdad a vecs resulta complicado, mas se que no es imposible
son muchas las situaciones que le causan dolor al ser humano. Algunas de ellas nos hacen perder la dirección y las ganas de vivir, haciendo que nos enfrentemos al dolor, a la apatía, a la indolencia, al desánimo y hasta a la depresión. Lo más importante, en esos momentos, es recordar que podemos caer y experimentar la pérdida temporal del sentido y la dirección que llevaba nuestra vida… pero luego, tenemos que reunir la fortaleza, el valor y la determinación que nos haga falta para levantarnos y comenzar de nuevo.