En nuestro cuerpo hay receptores naturales que tienen la función de absorber los diferentes tipos de alimentos. Cada uno de ellos satisface alguna necesidad del organismo.
Si la persona come, por ejemplo, carne (proteínas) con patatas (hidratos de carbono), saturará los receptores de esos tipos de alimentos y dejará otros sin atender.
En el tratamiento contra la obesidad, se recomienda prestar atención a la combinación de alimentos, ya que la posibilidad de engordar es mayor cuando se mezclan hidratos de carbono con proteínas, porque esos elementos utilizan receptores diferentes en el proceso de absorción. Si el organismo se mantiene demasiado ocupado con la digestión, no tendrá suficiente energía para eliminar las grasas, que entonces se irán acumulando en el cuerpo.