La sed es un mal indicador de la necesidad de beber líquidos, ya que cuando la sed aparece las perdidas de liquido puede llegar a ser irreparables.
El agua ingerida se absorbe por el intestino y en poca cantidad por el estomago. El problema de la restitución de líquidos no es la cantidad que se pueda beber sino la rapidez con que la bebida puede abandonar el estomago, este proceso conocido como velocidad de vaciamiento gástrico va a depender de una serie de factores que merece considerar:
Cantidad ó volumen de agua ingerida. Hasta 500 cc de un tirón es prácticamente el limite para que este liquido pueda abandonar el estomago fácilmente, pero la recomendación es que lo mejor es beber pequeñas cantidades y a menudo.
Temperatura de la bebida. Las disoluciones frías abandonan él estomago mas rápidamente que las calientes. La temperatura ideal estaría entre 8-13 ªC